El pasado doloroso. Parte III. Imperfecto.

Hoy sobre el pretérito imperfecto y lo que más concierne, sobre el contraste entre imperfecto e indefinido, el Santo Grial de los tiempos verbales de pasado (véase también las entradas sobre el pretérito perfecto  y el indefinido). 

El imperfecto ofrece un respiro tan añorado después de semanas de combate con el indefinido, sus formas irregulares y sus conjugaciones caprichosas. Al conocerlo, a uno le dan ganas de dar saltos de alegría. Se está de lujo: hay solo tres verbos irregulares, la primera y la tercera persona del singular son idénticas, los verbos que terminan en - er y en –ir tienen el mismo modelo de conjugación. Una maravilla.

No he detectado necesidad alguna de crear un juego mnemotécnico para facilitar el aprendizaje de las conjugaciones, aunque en varias ocasiones los alumnos me han comentado que los verbos que terminan en –ar, resultan muy graciosos con sus terminaciones –aba, -abas, -aba etc. Mi estudiante de India dijo que le sonaba a algo africano, como Hakuna Matata. Desde entonces, quedamos que si alguien en clase aplicaba la terminación equivocada en caso de un verbo que acababa en –ar, se podía gritar Hakuna Matata.

Un caso extremo, aunque no imposible de difundir como un truco para memorizar la conjugación de los verbos ir y hacer en imperfecto, era de un estudiante estadounidense quien para la melodía Hava Nagila cantaba iba, hacía, ibas, hacías, iba, hacía, íbamos etc. Si alguien quiere intentarlo, adelante:

https://www.youtube.com/watch?v=uSTOcyevIOE

Lo bonito es que tanto Hakuna Matata como Hava Nagila animan a ser feliz.

Lo menos bonito es que se nos ha acabado el chollo ya que el imperfecto no se vincula tan fácilmente con ninguna estructura inglesa: ni es Past Continuos, ni siempre significa used to.

Su uso no es problemático cuando trabajamos únicamente el imperfecto. Las dudas aparecen cuando los estudiantes empiezan a estudiar el contraste entre otros tiempos verbales de pasado. Con el pretérito perfecto, todavía nos salvan los marcadores temporales, la relación (o su ausencia) con el presente o la analogía con sus homólogos ingleses. Los problemas graves llegan con la necesidad de combinar el indefinido con el imperfecto.

Para evitarlos, merece la pena establecer lo siguiente. Dentro de cada acción podemos distinguir tres fases, la fase inicial (A), la fase de desarrollo (B) y la fase final (C), y el pretérito perfecto simple observa la fase C, el imperfecto prefiere concentrarse en la fase B.

Como algo complementario, me resultó de gran ayuda visualizar una acción en indefinido como un punto ya que es una acción terminada. Una acción en imperfecto se puede considerar una línea, como algo prolongado en el tiempo, repetitivo o en el proceso de desarrollo.

Un punto. Volvió ayer.

Varios puntos.  Abrí la nevera y no encontré nada dentro.

Una línea (costumbre, descripción, circunstancia).

Antes fumaba mucho. Era bajo y gordo. Hacía frío.

Varias líneas. De niño era gordo y tenía miedo de oscuridad.

Dos líneas paralelas. Mientras él escribía su tesis, ella trabajaba en una oficina.

Una línea y un punto. Estaba de vacaciones, cuando me llamaron del hospital.

Un punto y una línea (causa). No salimos porque hacía frío.

 Al explicar lo anterior, se puede ofrecer un texto o una historia escrita en indefinido e imperfecto con el objetivo de identificar si dada acción es una línea o un punto. Seguidamente, dibujo una serie de líneas y puntos y los estudiantes intentan escribir una historia siguiendo pautas gramaticales que mis jeroglíficos sugieren. Veamos un ejemplo.

Antes __________________, ______________ y _____________________

Siempre ________________________ y casi nunca _______________________

Pero un día       Ÿ   ●     y        Ÿ●

Primero                ●   Ÿ y  Ÿ       ●

Después         Ÿ   ●

______________________ y ___________________

Ÿ     ●                      porque  ___________________

   ●          Ÿ      Ÿ●                ●        

Y la propuesta de unos estudiantes de Bielorrusia y Alemania:

Antes trabajaba poco, dormía mucho y estaba muy relajado.

Siempre tenía mucho tiempo y casi nunca me quejaba.

Pero un día encontré Ÿel trabajo en el banco y todo cambióŸ.

Primero empecé Ÿa fumar y dejéŸ de ir al gimnasio.

Después engordé Ÿmucho.

Estaba cansado y todo me sacaba de quicio.

DecidíŸ cambiarlo todo porque no podía más.

DejéŸ mi trabajo en el banco, fundéŸ mi propia empresa y por fin empecé Ÿ a sonreír.

Naturalmente se puede multiplicar los ejemplos, buscar otros trucos y ofrecer diferentes explicaciones. Lo importante, como siempre, es practicar. Hakuna Matata.