Vencer el olvido

Dicen que la memoria se puede trabajar como un músculo. Cierto, pero, como en todos los entrenamientos, hay que encontrar el más adecuado. Las mnemotécnicas actuales se pueden comparar con la oferta de los gimnasios siguiendo la misma regla: cuanto más absurda, mejor. Basta con ver el éxito que tienen los entrenamientos de cross fit con una rueda grande de tractor o los Boot Camps con sus entrenadores sádicos (que pueden servir de inspiración para muchos profesores). En cuanto a las mnemotécnicas, Sid Waterman protagonizado por Woody Allen ensu película Scoop nos explica:

“Uso un sistema mnemotécnico, utilizo imágenes. Digamos que quiero recordar este cenicero: pienso en 50 ceniceros bailando el hula-hula en una isla desierta o algo así y ¡me acuerdo!”. Naturalmente, no se acuerda de nada.

Para que mis alumnos angloparlantes que estudian español como lengua extranjera no sigan los pasos de Sid Waterman, les ofrezco una serie de trucos que ayudan en el aprendizaje de los verbos que suelen confundir. Primero, el tríptico más odiado: poder, pedir, poner. Aquí la dificultad es doble: no solo todos los verbos empiezan con p, sino que además todos en presente de indicativo tienen una irregularidad en primera persona del singular. Los que tienen algún conocimiento de latín, lo tienen más fácil, pero eso,  francamente cada vez se ve menos. El modus operandi consiste en escribir los verbos, uno debajo del otro, con sus respectivas traducciones al inglés y transformar las primeras letras de las palabras traducidas en una sigla, que al mismo tiempo sea una palabra en inglés.  He aquí unos ejemplos aunque incito a todo el mundo a crear y compartir los suyos.

 

 

Otro grupo que a menudo causa problemas son los verbos que empiezan con v.

 

 

No hace falta añadir que, con un pequeño empujón, los estudiantes suelen inventar sus propios ejemplos, cuanto más absurdos, divertidos o vulgares más fácil les resulta vencer el olvido. En fin, si la cosa funciona…