En casa del herrero, cuchillo de palo

Aunque resulte poco modesto, creo que soy una profesora eficaz y es prácticamente imposible desanimarme. No me rindo ante los estudiantes que han sido forzados a estudiar por sus padres, ni ante los que se han apuntado por error y sólo quieren que se les regale un aprobado y un poco de paz, ni ante los tímidos que no quieren hablar, mirarme ni respirar. Tampoco me permito ser vencida por los cachondos de la clase, ni por los quejicas, ni por los que copian, interrumpen, llegan tarde o se inventan excusas como “mi abuela se ha muerto” (la tercera vez este cuatrimestre).

Para mí, es una cuestión de principios, de compromiso, de autoestima y de conciencia limpia. Raras veces, pero sucede, mis estudiantes intentan sugerirme que no les molestaría en absoluto que pasaran las clases viendo series, o exponiendo sus presentaciones “Copiar y Pegar” sobre cualquier tema. Entonces les digo que no se trata de ellos, sino de mí, y que van a hablar castellano o no me llamo Kat.

Mi único talón de Aquiles es mi marido. A lo largo de nuestro matrimonio de cuatro años, debería haber llegado por lo menos al nivel B2, pero no hay manera. Para el experto de las startups y el software, los libros suponen una reliquia, las aplicaciones provocan discusiones sobre la legitimidad de una u otra solución, los ejercicios son aburridos, la gramática no es práctica y ¿el léxico? Bueno,  el léxico todavía podría aprenderlo, pero los conceptos como papel, lápiz, apuntar, cuaderno le hacen reír. Además nace la pregunta si todavía fabrican cuadernos y para qué.  Entonces le hago unas fichas. Las pierde en seguida. Le preparo una presentación pero todavía no ha tenido tiempo de mirarla.  Le pongo unas películas, se queda dormido (“¿por qué tienen que gritar tanto?”). La única excepción es la serie Narcos gracias a la cual ha aprendido a decir “es una rata”.  El resto de sus conocimientos proviene de escuchar cuando hablo por teléfono con mi mejor amiga.

He decidido que mi marido va a hablar castellano por mis ....principios. De momento he conseguido inyectarle un poco de español, cambiando el idioma del inglés al español en su móvil, iPad y tres ordenadores.  Para alimentar sus ansias de “utilizar, aplicar, aquí y ahora”, le preparo una newsletter con las noticias del mundo, que le envío por correo electrónico cada dos días. Es todo un reto, porque sólo sabe conjugar el verbo ser, estar, tener , comprende puedo, puedes, quiero, quieres y el vocabulario lo intuye del inglés. He aquí las noticias del jueves.

Hoy, el 22 de septiembre, es el Día Sin Coches en Madrid. El centro de Madrid está cerrado. Muchas personas tienen problemas enormes por culpa del tráfico y están muy nerviosas.

 La violencia en Méjico es un problema serio, las embajadas extranjeras están preocupadas por la seguridad de sus ciudadanos. Los secuestros y los asesinatos cada día son más frecuentes.

 En EE.UU, las personas jóvenes están cansadas de la guerra política entre Hilary Clinton y Donald Trump. Muchos jóvenes están decididos a votar a Jill Stein, la candidata alternativa del partido verde. De momento no tiene muchas posibilidades de ganar.

 Un error informático permite acceder a todas las páginas web de Corea del Norte. Los norcoreanos tienen sólo veintiocho páginas web. Las más famosas páginas son: una página de recetas de cocina, otra página, es de noticias nacionales y la tercera es similar a una red social. Es prácticamente imposible acceder a todas las (28) páginas.

 Los científicos opinan que es mejor reflexionar y tomar decisiones en un idioma distinto a tu lengua materna. Procesar los dilemas en un idioma extranjero incrementa la percepción adecuada de la ética y la moralidad. También los insultos son menos ofensivos en una lengua extranjera.  

 Saludos cordiales

Tu noticiera de Español de otro planeta

 El truco ha funcionado, pero mi marido ha decidido crear una aplicación que envíe una newsletter con las noticias según intereses y nivel del idioma que uno estudia.  Me ha enviado el siguiente correo electrónico:

¡Querida Amor!

 Gracias por tus clases y por tu newsletter. Es muy interesante. Quiero hacer una aplicación, porque una newsletter es una idea muy buena para los estudiantes de lenguas extranjeras. De momento, no puedo estudiar español mucho porque estoy ocupado con mi nueva aplicación.

Te quiero mucho.

Yo también te quiero.